
Blitz
Aparece una palabra. Se lee en voz alta. Siguiente.
El niño lee en voz alta, el iPhone escucha y responde al momento. Lo que se entrena es el reconocimiento de palabras: una palabra ya no debe descifrarse, sino reconocerse de un vistazo. Ese es justo el punto en el que leer deja de costar esfuerzo. La ventana de tiempo se estrecha con cada nivel, el ritmo aprieta, y un fallo termina la partida.
El reconocimiento se ejecuta en el dispositivo. Ninguna grabación sale hacia un servidor.
- Diez clases: de palabras sueltas a grupos de palabras y a frases enteras.
- No paga judías. El aliciente es la cifra, no la recompensa.


